lunes, 16 de mayo de 2011

Los expertos.

Un hombre a quien se consideraba muerto
fue llevado por sus amigos para ser enterrado.
Cuando el féretro estaba a punto de ser introducido en la tumba,
el hombre revivió inopinadamente y comenzó a golpear
la tapa del féretro.

Abrieron el féretro y el hombre se incorporó.
"¿Qué estáis haciendo?", dijo a los sorprendidos asistentes.
"¡Estoy vivo, no he muerto!"

Sus palabras fueron acogidas con asombrado silencio.
Al fin, uno de los deudos acertó a hablar: Amigo,
tanto los médicos como los sacerdotes han certificado que habías muerto.
y, ¿cómo van a haberse equivocado los expertos?

Asi pues, volvieron a atornillar la tapa del féretro
y lo enterraron debidamente.

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